¿Por qué te lanzas a los pies
de mis botas bastas?
¿Por qué sueltas ahora tu cabello perfumado
y abres traidoramente tus brazos suaves?
Yo no soy más que un hombre de botas bastas
y corazón que mira a un lado
que si es necesario
te pisará para pasar
te pisará, bien lo sabes.
"Ensayo sobre la lucidez". J. Saramago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario